Monumento a Colón de Barcelona, 5 detalles que se saltan las guías

Monumento Colón

Foto Canaan.

El Monumento a Colón es uno de los iconos más conocidos y hasta más populares de la ciudad de Barcelona. De éso no hay duda. Pero pocos visitantes de la Ciudad Condal saben algo más que lo básico, que el monumento representa al gran navegante genovés descubridor de las Américas. Pero su estatua de siete metros, aupada sobre una larga columna de hierro negra, tiene su historia, no pocos significados ocultos y hasta sus controversias.

Éstas son cinco de las claves del Monumento a Colón de Barcelona que pocas guías recogen y que forman lo más sustancioso y granado de su historia mayor y menor:

  • El motivo de su construcción. El monumento se levantó en lo que en su día era la Puerta de la Paz en los fastos que acompañaron a la celebración de la Exposición Universal de 1888 en Barcelona. Y no como mucha gente cree para conmemorar el cuarto centenario del descubrimiento de América que sucedió cuatro años después de su inauguración, en 1892.
  • Dimensiones y significado. La construcción, concebida por Gaietà Buïgas y Monravà, tiene 60 metros de altura y está plagada de alegorías de los reinos españoles que son motivos decorativos que crearon una veintena de arquitectos y artistas. Hay esculturas en bronce como la del Almirante y otras de piedra. El monumento articula sus partes como en una narración. Las escenas del prólogo de la gesta colombina están en la parte inferior, en el basamento, y la alegoría del descubrimiento en la parte superior, en la reproducción de la imagen de Colón.Una escultura en bronce de la que es autor Rafael Atché.
  • Colón desorientado. La estatua de Colón y su problemática. El remate de la columna recoge, como se ha comentado, a Colón extendiendo brazo e índice derechos en lo que parece ser la dirección de América. Sin embargo, con una brújula en la mano, cualquier visitante puede caer en la cuenta fácilmente de que la figura toma justo en la orientación contraria.

No hay una explicación clara de los diseñadores sobre porqué es así, pero, a lo largo del tiempo se han tejido tres teorías. Una dice que el señalamiento es una metáfora, porque, como también es sabido, el Almirante buscaba un camino expedito para llegar a Asia, que es la dirección que marca.

Otra asegura que de haberse orientado hacia el oeste, hacia América, la figura habría extendido el brazo en dirección a la Rambla de las Flores, algo que el público con seguridad no habría entendido y que, con la misma seguridad, se habría convertido en la rechifla de los barceloneses. La última de las interpretaciones considera que hacia donde señala es hacia Génova, la capital que vio nacer a Colón.

  • Financiación. En principio, el monumento iba a ser sufragado con aportaciones particulares en colectas populares. Sin embargo, como esta fórmula resultó insuficiente, fue el Ayuntamiento de Barcelona el que tuvo que hacerse cargo de todo. Costó unos 18.000 euros al cambio y su presupuesto inicial fue ampliamente superado cuando concluyeron sus trabajos.
  • Interior. La columna del monumento está hueca y se puede acceder a la parte superior que forma un pequeño mirador gracias a cuatro escaleras de 6 metros de anchura. Ese mirador forma una plataforma de 17 metros de diámetro que adorna una decoración alusiva a la vida de Colón y que se sitúa a sus pies. El acceso no es practicable y, por tanto, su mirador no se puede visitar por razones de seguridad. Su diseño del siglo XIX no casa con las exigencias de seguridad y prioridades del siglo XXI.

El Monumento de Colón es uno de los imprescindibles de cualquier visita a la ciudad de Barcelona y todos los datos curiosos comentados lo convierte en una pieza aún más interesante. ¿Verdad que sí?.